Yo las he tenido dos veces y son la prueba de que un buen diseño es la consecuencia de establecer un buen compromiso, olvidándose de preferencias tecnológicas.
Si uno examina sus características casi se puede concluir que son tremendamente malas, con una cantidad increíble de limitaciones, pero la escucha es magnífica lo que demuestra que se ha conseguido un equilibrio extraordinario en el diseño.
Si recuerdo correctamente, la BBC confeccionó hasta 130 prototipos con distintos altavoces y el que siempre destacó fue el que terminó saliendo al mercado. La combinación funcionaba especialmente bien, aún no siendo los mejores ni los más caros altavoces que se habían probado.
Posteriormente todo el trabajo de afinamiento se puede decir que se hizo `a mano´ ya que entonces no existían los medios informáticos actuales, y los cálculos se efectuaban con la típica `regla de cálculo´. Toda una demostración de que se pueden hacer las cosas bien sin necesidad de medios extraordinarios, aunque supongo que hoy en día nadie hace toda la cantidad de prototipos necesaria hasta conseguir un producto excepcional cómo este, por eso hay tan pocos.
Desde luego, para cualquiera interesado en la calidad de reproducción musical es una escucha obligatoria, despues de hacerla mucha gente ha decidido que no necesita nada más, y si el clónico permite acceder a la mayor parte de sus virtudes por un sexto de su precio es muy a tener en cuenta.
Saludos, Raúl